Páginas

jueves, 26 de enero de 2012

Fiebre mundial por la tierra



En distintos países sucede un fenómeno de alcance mundial que podríamos llamar “fiebre por la tierra”. El crecimiento de la población y el aumento de consumo en una minoría global están provocando una ola cada vez más intensa de presión comercial sobre la tierra.

Un informe reciente de International Land Coalition (ILC) aborda estas cuestiones llamadas comúnmente como el “acaparamiento de tierras”. El estudio se basa en 28 estudios de caso de países asiáticos, africanos latinoamericanos; estudios temáticos y visiones regionales generales. También incorpora los últimos datos del proyecto “Land Matrix”, una iniciativa que tiene por objeto monitorear las transacciones de tierras a gran escala.

Según este trabajo de investigación, las presiones comerciales sobre la tierra se intensificaron desde la crisis de los precios de los alimentos de 2008. Los extranjeros, pero también las élites nacionales son los principales compradores de la tierra en países como el nuestro y a menudo acaparan las mejores tierras, aquellas que son irrigables y próximas a las principales infraestructuras.

Esta fiebre por la tierra, según el citado estudio, está creando un círculo vicioso que debilita la gobernabilidad democrática, agraria y económica. En muchoshttp://www.blogger.com/img/blank.gif gobiernos, el fenómeno está corrompiendo las regulaciones y políticas de tenencia de la tierra. Las concesiones y la ola de adquisiciones, aunque no se lleguen a concretar, agravan la inseguridad en la tenencia de la tierra entre los pequeños productores y frenan su capacidad para competir con eficacia en el mercado de alimentos e influir sobre las políticas agrícolas y comerciales en su propio favor.

Más información en o

Este blog está escrito y actualizado por el equipo de movilización social de la Sede de Zaragoza de Intermón Oxfam. Los textos y comentarios que aparecen aquí son el resultado de diversas actividades que realizamos para denunciar, movilizar y educar a la sociedad para que tome conciencia, actúe responsablemente y haga presión por un mundo mucho más justo.