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miércoles, 18 de junio de 2008

Un juego peligroso...

Se trata de una iniciativa de Manos Unidas muy intersante para todos los públicos.

“Un juego peligroso” es una herramienta de educación para el desarrollo dirigida a alumnos de segundo ciclo de ESO y Bachillerato. Mediante este juego on-line, los jóvenes y las jóvenes pueden aprender lo que está pasando en el mundo de una forma lúdica y divertida.

A partir de la temática base de las relaciones Norte-Sur y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las preguntas del juego van aportando datos significativos que permiten comprender la situación crítica que vive la Humanidad en ciertos aspectos -pobreza, hambre, analfabetismo, mortalidad evitable, subdesarrollo, deuda externa, deterioro del medio ambiente...-, interiorizar valores solidarios y mover a la acción responsable.

Juega en: www.unjuegopeligroso.org Leer más...

martes, 17 de junio de 2008

Ganadores del Festival Actúa


La III Edición del Festival Actúa en Zaragoza fue un éxito de participación. 160 personas pudieron ver los cortometrajes finalistas, votar el premio del público y firmar para pedir al gobierno y a Naciones Unidas que se destinen fondos para asegurar el agua potable para todos.
El sábado en Madrid el jurado nos desveló los ganadores:

Categoría Documental:
EL Primer premio NIMBOYORES,De Carlos Rovira Bolaños, Costa Rica
El Segundo premio ONE OF MANY DROPS, de Delauré Fabrice, Francia

Categoría Ficción
El Primer premio BENDITO MACHINE II, de Jossie Malis, ESPAÑA
El Segundo premio THE FANTASTIC LIFE OF MR. TRIPATHI, de Amit Raj, India

El premio del PÚBLICO
TRES HISTORIAS Y UN VASO DE LECHE, de Álvaro Porro González y Pablo Fraguas Martínez, de ESPAÑA

El Festival Actúa ha sido una oportunidad para que el público de las 21 ciudades españolas donde se celebró pudiera reflexionar sobre el consumo responsable, un concepto que abarca muchos aspectos de nuestra vida: el consumo de agua y los problemas derivados de ello, el tema del excesivo consumo que a veces nos lleva a olvidar a aquellos que están produciendo en condiciones no siempre dignas aquello que consumimos, el tema del turismo que nos muestra de muchos países sólo lo que unos pocos dirigentes quieren ver y que lleva a algunas empresas turísticas a explotar más si cabe a la población local, el tema del destino de algunas de nuestras inversiones...
En este festival se ha hablado especialmente del agua, de la agricultura, intentando poner rostro humano a las tragedias que a veces están detrás de nuestro modelo de consumo.
En Zaragoza y en Huesca todavía podremos ver de nuevo los cortometrajes del Agua en El pabellón el Faro, en la Expo Zaragoza 2008, en el forum de la FNAC y en Pirineos Sur. Leer más...

jueves, 29 de mayo de 2008

Ven al cine...


Nuestro modelo de consumo es insostenible y peligroso. A estas alturas casi todo el mundo lo tiene claro. Muchos intentamos cerrar el grifo, reciclar papel y hacer pequeños gestos cotidianos (quizá tú también… ¿o todavía eres de los que se hacen los despistados?). Las señales de alarma son constantes. Ya no hay excusas APRA vivir como si la Tierra fuese un gran supermercado con todo tipo de productos en oferta. Eso, en este lado del planeta, por supuesto. Al otro lado, ya sabemos lo que hay: reservas de agua cada vez más escasas, recursos que acaban (petróleo, madrea, minerales), millones de personas trabajando en condiciones infrahumanas para… sí, para que nosotros podamos comprar cuatro camisetas superbaratas a cuatro euros. Ejem, esto no va bien.

En esta tercera edición, el Festival Actúa quiere encender las luces de alarma a la máxima intensidad. Todo lo que hacemos tiene consecuencias, y no se trata de culpabilizarse ni de quedarse paralizado. Se trata de ser más responsables. Y el cine es una herramienta maravillosa para llegar al quid de ésta y de muchas otras cuestiones.
Abre los ojos y las orejas, que esto está a punto de empezar. Leer más...

lunes, 5 de mayo de 2008

Dale la vuelta al mundo, nueva web de Intermón Oxfam


Se ha estrenado la nueva web de jóvenes de Intermón Oxfam
Hecha para quienes quieren dar la vuelta al mundo haciendo cosas para cambiar el planeta.
Hecha para quienes quieren conocer gente que está en la honda de la solidaridad.
Pensada para quienes quieren conocer lo que es el voluntariado.
Entra, haz kilómetros y cambia el mundo.

Entra en la web Dale la vuelta al mundo y.... a viajar Leer más...

Qué hermoso andar contigo, gente


El pasado domingo, 27 de abril, viví mi octavo Día para la Esperanza de Intermón Oxfam, el cuarto en mi ciudad. El cuarto año que, junto con más de cien voluntarios y miembros del equipo permanente, y durante un día entero, estuve en la Plaza del Pilar, dispuesto a contar a todos los ciudadanos que se acercaran hasta allí qué hace nuestra organización, qué hacemos nosotros en ella, en qué países trabajamos, qué proyectos están ahora en marcha. Pero también qué nos motiva, qué esperamos de nuestro esfuerzo y de su ayuda, de su colaboración. Por qué un domingo cualquiera, en 46 ciudades de España, tres mil personas estábamos a las 8 de la mañana descargando camiones, moviendo vallas, montando jaimas e inflando globos, sabiendo que la mayoría llegaríamos muy tarde a casa por la noche, y muy perjudicados a clase o al trabajo al día siguiente. Por qué para muchos de los que estábamos agotados éste es uno de los mejores días del año.

Un veterano voluntario que conocí en Madrid, que había sido escudo humano en Latinoamérica, viviendo en pueblos a los que la gente retornaba tras un conflicto civil y dónde aún se hacía necesaria la presencia internacional para evitar masacres, me contaba siempre que, para él, es igual de héroe aquél que deja atrás su casa para ir a ayudar a las casas de otros como aquél que desde su casa, cada día, o varias veces a la semana, “desatiende” un ratito su vida (su ocio, su pareja, sus hijos) por acudir a nuestras oficinas a actualizar bases de datos o mandar notas de prensa, por salir a conseguir firmas para una campaña, por montar una fiesta como la del pasado domingo. Porque trabajando sobre el terreno la realidad que allí ves te pone las pilas. Sin embargo, casi tiene más mérito ser capaz de empatizar con las realidades que están lejanas en kilómetros, pero lo suficientemente cercanas como para saber que desde aquí podemos hacer algo por revertirlas. Y hacerlo, renunciando a parte de nuestro tiempo, a nuestra “normal” existencia.
Este año la fiesta estaba dedicada a la Acción Humanitaria. Pretendíamos enseñar cómo trabaja I.O. en este campo, que engloba mucho más que la puntual ayuda de emergencia tras una catástrofe natural o un conflicto civil. Hemos querido que todos los ciudadanos conozcan que detrás de la Acción Humanitaria hay un trabajo no sólo de atención inmediata a las víctimas de la catástrofe, y una reconstrucción posterior de unas condiciones de vida dignas, sino un trabajo previo de mejora y acondicionamiento de las zonas de riesgo, de preparación de la población ante una catástrofe para minimizar los daños que ésta pueda producir. También incluye un trabajo fundamental de presión política, de campañas de prensa para denunciar la situación, y de seguimiento de la misma para evitar que caiga en el olvido.

Como centro temático de la fiesta, “construimos” una oficina de denuncias, simulando una tienda de campaña característica de un campo de refugiados. A nuestro alrededor, se situaban los stands dedicados a nuestro trabajo en emergencias, y a tres de los países que consideramos representativos del mismo: Mozambique, Burundi y Guatemala. La gente que pasaba por la oficina, tras pasear por una exposición sobre la vulneración de derechos de la población civil en situaciones de crisis y la Responsabilidad de Proteger estos derechos que acordó la comunidad internacional, tenía la posibilidad de hacer una denuncia simbólica, ante dicha comunidad internacional, de alguna catástrofe o desastre humanitario que conocieran, que siguiera vigente aunque olvidado, y exigiendo frente al mismo la Responsabilidad de Proteger. Gracias a los ciudadanos que por allí pasaron nos acordamos de Afganistán, del pueblo palestino, de los niños soldados, de la crisis alimentaria del sur de Argentina, de Ecuador,...
Y casi sin darnos cuenta fue la hora de recoger. De desmontar todo el despliegue que había dado colorido y contenido a la Plaza del Pilar durante tantas horas que se pasaron volando. Y después de recoger, de llevar las cosas a la tienda, fue la hora de mirarse la frente roja, de tocarse las piernas doloridas, de quitarse la camiseta manchada y de repetirse sí, sin duda, vale la pena.
Vale la pena porque en el Sur, mucho más lejos de lo que dice un mapa, pero mucho más cerca de lo que diga el telediario, hay gente con el mismo derecho a ser gente, a vivir como gente, con dignidad, que el que tenemos nosotros. Con el mismo derecho a andar. Y nosotros, como el poeta, tenemos el deber de andar con ellos, de ayudarles a traer el futuro sobre el lomo.

Viendo a la gente andar, ponerse el traje
el vestido, la piel y la sonrisa
comer sobre los platos dulcemente
afanarse, correr, sufrir, dolerse
todo por un poquito de pan y de alegría,
viendo a la gente, digo, no hay derecho
a castigarle el hueso y la esperanza,
a ensuciarle los cantos, a oscurecerle el día,
viendo, sí,
cómo la gente llora en los rincones
más oscuros del alma y sin embargo
sabe reír y andar derecho,
viendo a la gente, bueno, viéndola
tener hijos y esperar y siempre
creer que van a mejorar las cosas
y viéndola pelear por sus riñones,
digo gente,
qué hermoso andar contigo
a descubrir la fuente de lo nuevo,
a arrancar la felicidad,
a traer el futuro sobre el lomo, hablar
familiarmente con el tiempo y saber
que acabaremos y de una buena vez por ser dichosos,
qué hermoso, digo gente, qué misterio
vivir tan castigado
y cantar y reír
¡qué asunto raro!


Gracias a todos los que hicisteis posible, un año más, el milagro del Día para la Esperanza. Gracias a los que lleváis muchos años haciéndolo posible. Gracias porque me motiva tanto las injusticias en el Sur como saber que un grupito de gente llena de luz y de valor, de conciencia y de alegría, y que encima puedo decir orgulloso que son mis amigos, está haciendo posible lo imposible, y debo ayudarlos. Porque quiero estar a su altura.

Ramiro Gairín Leer más...

sábado, 19 de abril de 2008

El Faro



El Faro, pabellón de iniciativas ciudadanas, será un pabellón emblemático de la Expo Zaragoza 2008 donde se reflejará la vitalidad y capacidad de innovación de la sociedad civil para afrontar los desafíos del agua.
Se entiende por sociedad civil a las ONGs, think tanks y fundaciones, asociaciones de consumidores, sindicatos, asociaciones o plataformas de vecinos, y otros medios especializados en el tema del agua y desarrollo sostenible. El pabellón está abierto tanto a organizaciones ciudadanas locales como a las de ámbito nacional e internacional en un espíritu integrador, multidisciplinar y democrático.
Desde la organización de la Expo Zaragoza se ha apostado claramente por potenciar este pabellón como una plataforma para mostrar la diversidad y las buenas prácticas innovadoras, tecnológica o socialmente originadas o gestionadas por los movimientos sociales.
El Faro debe convertirse en el pabellón de la esperanza y del cambio, ofreciendo soluciones concretas a los problemas del agua y creando nuevas conciencias y hábitos más sostenibles («otro mundo es posible»).
Intermón Oxfam está participando en todo el proceso organizativo del pabellón de las ONGs y anima a todos los voluntarios a ser voluntarios de este Pabellón durante la Expo Zaragoza 2008. Entra aquí e inscríbete. Leer más...

lunes, 31 de marzo de 2008

14 Fiesta de la Solidaridad, Un día para la Esperanza



Ven. Es una emergencia

Participa como voluntario, acércate al Centro Joaquín Roncal (C/ San Braulio 5-7)
el martes 15 de abril a las 19:00 horas o el sábado 19 de abril a las 11:00 horas

Ven a la fiesta:
Domingo 27 de abril en la Plaza del Pilar
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Este blog está escrito y actualizado por el equipo de movilización social de la Sede de Zaragoza de Intermón Oxfam. Los textos y comentarios que aparecen aquí son el resultado de diversas actividades que realizamos para denunciar, movilizar y educar a la sociedad para que tome conciencia, actúe responsablemente y haga presión por un mundo mucho más justo.